El potencial de las bibliotecas como prescriptores de contenidos editoriales

closeup hand putting a tablet pc in the shelves in the libraryA medida que se ha ido avanzando en el desarrollo de los libros electrónicos y demás dispositivos que permiten la lectura digital, se han lanzado distintas plataformas donde los usuarios pueden no sólo acceder a lecturas, sino obtener información de ellas e interactuar con lectores que tienen intereses similares o dispares para orientarse en sus propias lecturas en el universo web.

La prescripción ha existido siempre, pero en el entorno digital está muy extendida y es muy eficaz; su desarrollo constituye una revolución que equivale a la de los buscadores en los años 90, cuando se propusieron ordenar el caos en el que se había convertido Internet. Estas plataformas ofrecen al usuario un amplio abanico de material en formato digital, presentado de manera conveniente y atractiva, con el objetivo de que el lector cuente con todos los datos necesarios para decidir sobre la lectura por la que ha mostrado interés.

La selección y recomendación de materiales de lectura es una actividad fundamental de los profesionales de las bibliotecas. Y en la era digital, el descubrimiento y préstamo de un libro, ya sea de papel o digital, en una biblioteca dejará de ser una actividad solitaria y analógica para convertirse en un proceso compartido con la tecnología. Ya no basta con que las bibliotecas ofrezcan a los lectores un amplio abanico de novedades y fondo de libros, también hay que brindarles una nueva experiencia única con el apoyo de todo tipo de tecnologías.

En este contexto se ubica la iniciativa The Librarian Brain, una herramienta de recomendación de lecturas por parte de profesionales de las bibliotecas, que pone de manifiesto cómo la tecnología va a cambiar la forma en que las bibliotecas seguirán siendo puntos de encuentro entre lectores y lecturas a través de sus pantallas, aportando un valor añadido.

The Librarian Brain también constituye una fuente muy rica de información para cualquier interesado en adquirir un libro, y es un ejemplo más de cómo en la era digital las bibliotecas y las editoriales están destinadas a entenderse.

En el siguiente vídeo (en inglés) podéis ver el potencial de esta herramienta:

Imagen: © Ermolaev Alexandr-Fotolia

Comparte:
Share on Facebook0Share on LinkedIn0Tweet about this on TwitterShare on Google+0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *