“El último galo”, un ejemplo educativo transmedia

Francia y Bélgica han elegido horarios de máxima audiencia para programar el documental “El último galo. Pero no se trata de un documental al uso, sino de un proyecto transmedia educativo que está teniendo muy buenas críticas.

La historia está disponible en varios formatos, con su enfoque particular en cada caso: un documental, la web y un cómic interactivo, que incorporan elementos de un medio al otro para el desarrollo de la narración en forma de docudrama.

Cada formato se ha ideado pensando en los otros, así como en los diferentes medios en los que se iban a editar y publicar, con los consiguientes procesos de escritura particulares, siendo cada uno un espacio creativo en sí mismo, pero siempre en relación con el resto. Este es un aspecto fundamental cuando se habla de creaciones transmedia.

Según sus creadores, la principal ventaja de la animación es su posibilidad de evitar las limitaciones técnicas y presupuestarias de la recuperación en el vestuario, su libertad en términos de puesta en escena y evitar la trampa de la representación anacrónica,  junto a su capacidad para ofrecer una forma de realismo contemporáneo que contrasta con una visión idealizada o estereotipada del pasado.

Para crear esta historia animada interactiva han contado con la colaboración de dramaturgos, especialistas en historia antigua, documentalistas e ilustradores. Cada episodio va acompañado por aclaraciones históricas. También en la web se pueden encontrar juegos educativos para descubrir cómo era la vida cotidiana de los galos.

Fuente: Le blog documentaire.

Imagen: © DDRockstar-Fotolia

 

(Visitada 549 veces, 2 visitas hoy)
Comparte:
Share on Facebook0Share on LinkedIn0Tweet about this on TwitterShare on Google+0

Una reflexión sobre ““El último galo”, un ejemplo educativo transmedia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *