Cómo fomentar la lectura en los estudiantes

cómo fomentar la lecturaUno de los problemas que comparte el mundo del libro con el de la docencia es la falta de hábito lector, sobre todo en edades tempranas. A pesar de las campañas, los concursos o los premios que se les puedan dar, el amor por la lectura de las generaciones más jóvenes no está garantizado.

Es cierto que existe una mayor probabilidad de que los niños que viven en casas donde hay muchos libros adquieran el gusto por la lectura, pero ni siquiera en esos casos está garantizado que así sea.

Una de las dificultades fundamentales es que los niños relacionan la lectura con una tarea. Y este componente de obligatoriedad hace que, en principio, lo rechacen.

La relación entre la alfabetización y la lectura ha hecho que los jóvenes la vean como un acto más del proceso de aprendizaje y que a veces incluso la asocien con una tarea añadida a sus deberes escolares.  Por esta razón, se intenta que los niños vean en la lectura un acto de placer, incluso lúdico, según las edades.

Daniel Willingham, autor del libro Raising Kids Who Read: What Parents and Teachers Can Do, sugiere que los padres tienen que evitar relacionar la lectura con la escuela, las calificaciones y una futura buena carrera y pasar a entenderla como algo que aporta valor a la propia vida, un placer más con el que, además, se aprenden cosas, pero no en un contexto docente sino de la existencia. En resumen, hacer ver que la lectura es importante para ser quienes somos.

Una vez separado el acto de leer del deber (sobre todo en el ámbito docente), se puede desarrollar el hábito lector sólo con que los niños vean a sus padres leyendo habitualmente. Da igual el formato y el soporte. Si un niño ve a su padre mirando el móvil y este le dice que está leyendo y que le gusta, el niño, además, va a relacionar el placer de la lectura con el acto en sí, y no con uno u otro formato o con un libro de papel necesariamente.

En lo que todos los expertos están de acuerdo es en que cuanto antes se inculque el valor de la lectura, más probabilidades hay para tener éxito. Hacerlo durante la adolescencia, cuando los jóvenes ya están conformando otros hábitos e intereses, será mucho más complicado.

¿Cómo?

Willingham destaca cinco aspectos fundamentales que los padres pueden poner en marcha para fomentar el gusto por la lectura:

  • Asegurarse de que los niños tengan acceso a la lectura. Tener una biblioteca cerca: en casa, en el baño, por todas las habitaciones e incluso en el coche.
  • No controlar la lectura de los niños como se hace con los deberes. También tener en cuenta que los cómics, las novelas gráficas y los libros por debajo de su supuesto nivel son interesantes para coger el hábito y gusto por la lectura.
  • Involucrar a los niños en una red de lectores. Algunos autores de novela juvenil tienen sus propios sitios web y foros donde conversan activamente con sus lectores. Si sabemos que a nuestro hijo le gusta determinado autor, podemos invitarle a participar en esas comunidades.
  • Aprovechar contenidos que les atraen que se basan en libros. Por ejemplo, si hay una película que les gusta mucho, regalarles el libro en el que se basa o el libro que se ha hecho a raíz de la película. Incluso un libro sobre el rodaje de la película.
  • Hay que animar a la lectura, pero no ser un juez. No hace falta que comiencen leyendo a Cervantes o Dostoievski, el punto de partida es el propio placer y valor de la lectura. La calidad vendrá más adelante.

¿Algún consejo o experiencia entre nuestros lectores? Os animamos a compartirlo.

Fuente: Mind Shift

Imagen: © Chalabala-Fotolia

 

(Visitada 301 veces, 1 visitas hoy)
Comparte:
Share on Facebook21Share on LinkedIn0Tweet about this on TwitterShare on Google+0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *