Cómo intentar vender más libros vía Twitter

Como en el caso de Facebook, Twitter no es un canal del que se pueden esperar ventas directas. No obstante, una actividad bien gestionada en esta plataforma (basada en la planificación de estrategias y en el seguimiento de algunos consejos de uso) puede favorecer dichas ventas.

La base para conseguirlo está en la conversación y en el compromiso de autores y editoriales con sus lectores. Todavía, a estas alturas, es muy común ver cómo la actividad en ambos casos se limita a promocionar sus obras, sin contestar a los seguidores, sin estimular la conversación o sin participar en debates en los que se ven mencionados.

Una de las principales reglas en Twitter es la creación y buena gestión de los hashtags. Que sean cortos, fáciles de recordar y por tanto de compartir es fundamental. Con ello podemos hacer que lectores y seguidores comiencen a utilizarlos para referirse a autores y editoriales concretas o a temas que estos proponen. Es decir, conseguir que un hashtag se identifique con la marca.

También es importante seguir a otros. Todavía hay quien cae en el error de tener miles de seguidores pero solo seguir a 20 cuentas. Esto puede funcionar con autores de mucho tirón, pero no con aquellos que están fuera de las listas de superventas.

Gestionar las listas de Twitter, suscribirse a temas de interés y participar en ellos puede incrementar notablemente la visibilidad de un autor o una editorial.

Otra ley fundamental es no hablar únicamente de uno mismo. El autobombo se penaliza. Lo ideal es no inundar el timeline de tuits y hacer una selección de diferentes temas (con sus correspondientes urls acortadas) para alcanzar a un público variado. Incluso si se trata de una editorial de género es posible ofrecer contenidos diferentes para un segmento aún más concreto de personas.

En el caso de los autores, los seguidores quieren poder dirigirse a ellos gracias precisamente a Twitter (antes sólo podrían hacerlo por carta), por lo que interactuar con ellos es fundamental. De otro modo, es mejor no estar en esta red social.

Compartir experiencias personales, bromas, citas favoritas de otros autores y lecturas (también en el caso de los autores), ayuda a generar una mayor empatía.

Las editoriales también pueden compartir citas, sin incluir, siempre, la url de la web donde se puede adquirir el libro: recordemos que en Twitter no se está para vender, o no solo. Es decir, no conviene gestionar todo el perfil enfocado a la venta propia.

Por último, es importante ser agradecido. Si alguien cita un libro o un autor en una mención, conviene ser educado y dar las gracias. Es una oportunidad excelente para iniciar una conversación que llegue a otros potenciales lectores, que conviene no desaprovechar.

Fuente: blog de Rabu Balas

Imagen: ©Mrmarvlus-Fotolia

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