La atención al cliente no se va de vacaciones

El verano es sinónimo de temperaturas más elevadas, de vacaciones y de desconexión. En estas fechas, las empresas de todos los sectores, incluido el editorial, se preparan identificando entre sus productos y servicios aquellos que pueden ajustarse más a los intereses y necesidades de unos clientes potenciales que disponen de más tiempo libre. Para ello adoptan diferentes estrategias que les permitan aprovechar las circunstancias que ofrece este periodo del año. Pero, por encima de todas ellas, hay una que es imprescindible y que conviene tener especialmente en cuenta. Se trata de la atención al cliente.

Esta actividad constituye un aspecto crucial para cualquier negocio, independientemente del momento del año en el que nos encontremos. En la era de Internet, una mala experiencia con un producto o servicio, sea en la época que sea, se puede convertir en un lastre y dañar la imagen de una marca de una forma abrumadora.

Además, en verano, al igual que en otras fechas especiales como las Navidades, tendemos a estar especialmente sensibles. La mayoría asociamos este tiempo con vacaciones, con un periodo de descanso y relax que constituye un premio después del trabajo realizado a lo largo del año. Se proyectan viajes y actividades que anhelamos con especial ilusión y, en ocasiones, se generan expectativas elevadas. Todo se valora de una forma especial y los fallos también adquieren mayores dimensiones. Si, por ejemplo, un lector, pide un libro por Internet para sus vacaciones y este no llega a tiempo, la experiencia puede ser percibida como especialmente negativa.

Las vacaciones se anhelan con entusiasmo y tendemos a mostrar menos tolerancia ante los problemas y fallos que puedan surgir. Y, como además, disponemos de más tiempo, es probable que estemos más dispuestos a descargar nuestra rabia a través de las redes sociales y que nuestros contactos compartan con más fluidez esos comentarios.

Por ese motivo, y para evitar contratiempos, es importante que las empresas analicen y prevengan al máximo las incidencias que puedan surgir, para poder responder de forma mucho más eficiente a las necesidades de sus clientes. Además, conviene que tengan especial sensibilidad y mano izquierda en estas fechas. Y, por último, hay que contar con que en muchos casos las propias compañías disponen de menos recursos humanos en este periodo, debido a las vacaciones de muchos de sus profesionales. Para todo esto, la prevención es una gran aliada.

Fuente: Puro Marketing.

Imagen: ©  Carballo-Fotolia

 

Comparte:
Share on Facebook0Share on LinkedIn0Tweet about this on TwitterShare on Google+0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *