La importancia del uso del vídeo social para las editoriales

Los vídeos de YouTube no son la única manera de promocionar libros. Puesto que muchas de las audiencias están en otras redes sociales (como Facebook, Twitter o Instagram), las editoriales también deberían fijarse en estos canales para conseguir una mayor fidelización y compromiso con dichas audiencias.

Según señala Nikki Gilliland en EConsultancy a propósito de un estudio de Animoto, “el llamado vídeo social puede tener una influencia directa en las decisiones de compra”. De hecho, según su artículo “un 64% de los consumidores afirma que un vídeo que vieron en Facebook les llevó a realizar una compra online en el último mes”.

Si hasta “un 86% de los consumidores confiesa ver vídeos en las redes sociales”, las editoriales no pueden perder la oportunidad de editar contenido en vídeo específico para estas redes, es decir, nativo.

Una de las ventajas del vídeo social es que permite la segmentación de las audiencias. Del mismo modo, dado que en las redes sociales los vídeos son más breves, como señala Nikki Gilliland, “el 43% de los consumidores afirman decidir su compra en menos de 15 segundos de visualización“, el contenido se puede fragmentar, generando expectativas o interés para ver el siguiente vídeo. “La longitud ideal de un vídeo para influir en las decisiones de compra es de un 1 minuto o más; frente a los 30 a 60 segundos, que son más útiles para dar a conocer una marca”.

Las herramientas de vídeo en streaming o directo, como las que se pueden usar en Facebook (el 20% de todos los vídeos vistos en esta red son de Facebook Live), Instagram o el Periscope de Twitter para el móvil también están teniendo mucha aceptación.

No obstante, no es necesario estar en todas las plataformas. Conviene centrarse en una o dos para conseguir un mayor conocimiento de las audiencias y, por tanto, una mayor involucración. Por ejemplo, los usuarios de Facebook tienden a ver vídeos de manera más pasiva; por lo que los vídeos editados (los que no se realizan en directo, que pueden ser de hasta 2 minutos) deben ajustar su duración hasta situarse entre 20 y 60 segundos.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que el 65% de los vídeos en Facebook se ven en soportes móviles, por lo que conviene tener este dato en mente a la hora de editar un vídeo, puesto que no se va a ver igual en el ordenador que en un smartphone.

En resumen, el vídeo nativo ayuda a construir imagen de marca y, en estos canales, también ayuda a distinguirse del resto entre tantas publicaciones.

Fuente: EConsultancy.

Imagen: © Thodonal-Fotolia

 

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