Modelos de negocio en la era de las plataformas

elegir un modelo de negocioTanto a los medios como a las editoriales ya no les sirve sólo tener contenidos y pensar en los mejores modos de hacerlos llegar a sus audiencias. En los entornos digitales es fundamental además buscar un modelo de negocio adecuado que se adapte a sus necesidades y, con ello, lograr nuevas maneras de monetizar tales contenidos.

Greg Piechota, asociado de investigación en la Harvard Business School señala, sobre todo pensando en el sector de las publicaciones, que es mejor centrarse más en el ingreso medio por usuario y menos en el alcance. Es decir, enfocarse en la monetización directa.

En un momento en el que tanta gente accede a noticias y artículos online a través de plataformas de terceros como Facebook o Google, poner el foco en un nicho ayudaría a devolver a las audiencias a la fuente originaria y ello quizá también provocaría la vuelta de ingresos de publicidad, que mayoritariamente (entre un 60 y un 70%) se van a las grandes compañías de Internet.

Precisamente por este reparto desigual, es momento en pensar en otros ingresos online aparte de los publicitarios. Con la llegada de Internet, la separación de los contenidos con respecto al medio supuso un primer elemento disruptivo. Poder leer un artículo suelto de un determinado periodista o autor separado del medio habitual y a través de agregadores o posteriormente en las redes sociales fue un cambio total dentro de un modelo tradicional.

A esto se le suma que son los usuarios y las redes sociales los que comparten y recomiendan las historias o lecturas online, lo que obligó a cualquier medio a distribuir sus historias en todas esas plataformas y, por tanto, a descentralizar sus contenidos.

Otro cambio fundamental fue la transformación de los hábitos de los consumidores. Ahora, los lectores pueden elegir acceder a sus historias y noticias a través de la web, de aplicaciones móviles, de redes sociales, etc. Todo en plataformas externas que se llevan mayores ingresos por publicidad que los propios medios, a pesar de contar con un sitio web y, en muchos casos, con un contenido propio, de marca. Esto hace que, además, los consumidores cada vez estén más saturados de publicidad, ya que tienen que verla en todos esos canales que utilizan.
Estas tendencias han eliminado la relación del contenido con la marca, porque el usuario no le importa tanto quién ofrece el contenido como dónde puede acceder a él de la forma más asequible y dedicando el menor esfuerzo y tiempo a buscarlo.

Frente a esto, modelos de negocio como las suscripciones directas, la publicidad nativa, las suscripciones por donaciones (por ejemplo, comprar suscripciones para un estudiante sin recursos) pueden ayudar a monetizar los contenidos online y devolver la relación con la marca a los lectores y usuarios.

Cada tipo de contenido supone un modelo de diferente de negocio. Por ejemplo, no es lo mismo ofrecer noticias bursátiles que contenidos literarios, incluyendo relatos de autores noveles. Asimismo, dentro de un mismo tipo de oferta de contenidos, es posible que uno pueda dirigirse a un público más especializado y otro a uno más general.

Por tanto, conviene optimizar los modelos de negocio en función de esta diversidad, así como diferenciar los contenidos para retener a los lectores de los que se dirigen a atraer nuevos usuarios. Este aspecto es muy importante y se ha tenido olvidado mucho tiempo: lo que busca un miembro suscrito no es lo mismo que lo que consume una persona que simplemente es un visitante online ocasional.  Esto es lo que significa centrarse en el potencial ingreso por usuario y no tanto en el alcance general.

Incluso cuando se logre una conversión, eso no garantiza que el lector no prefiera acceder al contenido a través de plataformas de terceros como Facebook. Por eso es importante garantizar un contenido lo suficientemente bueno, personalizado, dirigido en cada caso a un nicho concreto, que permita poner el foco en un modelo de negocio que se adapte a las necesidades de cada proyecto.

Esto quiere decir que ya no importa tanto el alcance ni buscar simplemente un contenido atractivo, sino saber poner el foco en las audiencias y, en función de los resultados, buscar la manera de monetizar el acceso de dichos públicos, tanto de manera directa como a través de otras plataformas.

Porque los lectores no van a cambiar de hábitos, pero sí se puede hacer que las conversiones vengan de cualquier parte, siempre y cuando se sepa estudiar el modo en que las plataformas como Facebook se pueden convertir en aliados y no tanto en enemigos.
Fuente: Fipp

Imagen: © Zinkevych-Fotolia

 

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