Optimización de algoritmos: hacia dónde puede ir el sector editorial

hacia dónde va sector editorialLos aspectos que nos llevan a realizar un selección de algo son tan variados como personas hay. Dependen de gustos e intereses; de tamaños, colores, olores, texturas,  o sonidos; de sentimientos y emociones. Este hecho es aplicable a todo, también a las lecturas.

Los lectores eligen su próxima lectura atendiendo a sus géneros y temas favoritos, pero también tienen en cuenta el atractivo y la estética de portada, el volumen y el peso de una obra extensa en el caso de un libro impreso, etc. Por supuesto, si varios elementos se combinan, se favorece la toma de la decisión.

Por ello, desde hace tiempo los profesionales de todos los sectores, también del editorial, se empapan de los aspectos que más influyen en la voluntad de compra de sus clientes potenciales para dar respuesta a sus necesidades y fidelizarlos.

En este contexto, han empezado a desarrollarse algoritmos que apoyaran la labor de las empresas en este sentido. Algunos avances de los últimos años han transcendido a los servicios que establecen sus recomendaciones en función del historial de consumo del cliente, algo que no tiene que ver necesariamente con su satisfacción real.

En el sector editorial disponemos de servicios que tienen en cuenta comentarios y valoraciones emitidos por lectores, su experiencia de lectura, etc. Hay otros que nos permiten descubrir lectores con las mismas afinidades o en función de nuestro estado de ánimo, etc. Propuestas, en definitiva, basadas en la satisfacción real del lector.

Todas estas nuevas aplicaciones van a cambiar la manera en que los profesionales del sector del libro (editores, libreros, bibliotecarios) ofrecen sus servicios, la forma en que ayudan a los lectores a seleccionar lecturas o el catálogo de contenidos que ofrecen.

Son desarrollos que siguen evolucionando y que no sabemos bien dónde nos llevarán. El otro día, sin ir más lejos, saltaba la noticia de que Google mejoraba su algoritmo para la búsqueda de recetas y permitía elegir por sabores e ingredientes. Con este desarrollo, pretende que los usuarios optimicen sus tiempos de búsqueda de recetas, a través de ingredientes, método de cocinado o sabores, facilitando, incluso, que el usuario pueda ajustarse a los productos que tiene disponibles en la nevera.

Si reflexionamos sobre la aplicación de este tipo de algoritmo al sector editorial podríamos pensar en un servicio que combinara el perfil del lector con sus gustos e intereses y las particularidades en las que se encontrase en el momento preciso de la búsqueda, con lo que presumiblemente se optimizaría el servicio de prescripción.

En cualquier caso, estamos ante otro ejemplo de cómo en la era digital, el descubrimiento y la venta de una obra (digital o en papel) o del préstamo, si hablamos de bibliotecas, forma parte de un proceso compartido con la tecnología, que conviene tener muy presente.

Fuente: Daily Mail Online.

Imagen: © Bits and Splits-Fotolia

 

Comparte:
Share on Facebook0Share on LinkedIn1Tweet about this on TwitterShare on Google+0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *