Percepción actual de los lectores de ámbito académico ante el libro digital

La revista Insights: the UKSG journal, que fomenta el intercambio de ideas sobre la comunicación y la educación en los entornos académicos, ha desarrollado una investigación, con varios estudios como fuente, sobre la percepción actual de los lectores digitales. Este análisis pretende ver en qué ha cambiado en tres años la opinión de los lectores sobre la lectura en ebooks respecto al papel, especialmente en el ámbito educativo.

Según el estudio las personas encuestadas suelen destacar las ventajas de la lectura digital: poder cambiar el tamaño de la tipografía, llevar muchos títulos en un solo soporte, que estos ocupan y pesan menos, que llevan diccionarios incorporados, etc. Sin embargo, el libro de papel sigue siendo el preferido para la mayoría de los lectores.

Dado que entre las desventajas que los encuestados ven a los libros electrónicos está la fatiga ocular que a veces les producen, el informe ha querido saber qué tipo de dispositivos tienen. Y es que los efectos señalados no son los mismos en caso de usar un eReader tipo Kindle, un smartphone, una tableta o un portátil, porque cada uno de estos soportes cuentan con un tipo de pantalla diferente.

En términos generales, la mayoría de los usuarios del ámbito académico emplean el portátil para leer libros electrónicos. Esto se puede deber sobre todo al hecho de que la encuesta no diferencia entre formatos como el PDF y el ePub, si bien ambos se pueden considerar lectura digital. Y también al hecho de que es normal que todas las personas en edad de estudiar tengan portátil o PC.

El tamaño de las pantallas es algo que se tiene muy en cuenta a la hora de valorar la calidad y usabilidad de los libros electrónicos. Ya en un estudio de 2013 sobre la lectura en pantallas, al preguntar a los encuestados por el hecho de leer en una pantalla estándar de 3,5 pulgadas para smartphones, muchas de las quejas hacían referencia a la visión general del texto. Y también a la necesidad de tener que pasar muchas más páginas ya que el texto, por el tamaño de la pantalla, aparece mucho más fragmentado, aun reduciendo las dimensiones de la fuente.

Los lectores prefieren que los textos, tanto en smartphone como en otros soportes móviles, sean lo más parecidos posible a los de los libros de papel, es decir, que haya un texto y un diseño fijos que les ayude a construir un mapa cognitivo. Algo sorprendente, dado que una de las ventajas que siempre se señalan de los libros electrónicos es su capacidad para poder adaptarlos a diferentes tamaños y fuentes. De hecho, cuando se hace referencia a los ebooks, una de las peticiones más habituales es que no sean simplemente copias del formato impreso, y que se pueda salvar la linealidad de estos.

Según dos artículos en los que se empleó tecnología de seguimiento ocular (eyetracking), la tipografía ‘sans serif’ era la más legible para los lectores, ya que con ella los usuarios leían más rápido y con mayor precisión que con los tipos de letra más comúnmente usados en los libros impresos. A su vez, se descubrió que la velocidad de lectura aumentaba cuando también se ampliaba el tamaño de la fuente.

En cuanto a las cuestiones de usabilidad y navegación, casi todas las peores valoraciones se refieren a funciones como el hecho de poder subrayar y tomar notas, y el modo de manejarse dentro de un texto digital. Con respecto a las notas, a pesar de que los soportes ofrecen esta funcionalidad, muchos creen que es fundamental que esta posibilidad se pueda llevar a cabo de forma sencilla. Esto queda patente cuando los informes señalan que los estudiantes anotan y subrayan mucho más en sus lecturas en papel que en las de formato digital.

En lo referente a la navegación, los inconvenientes más señalados son la dificultad de avanzar y retroceder en un texto o el no saber bien en qué capítulo o página se está durante la lectura.

Otro de los problemas destacados hace referencia al acceso a los libros electrónicos. El hecho de tener que dar muchos pasos para comprar un ebook en según qué plataformas o registrarse repetidamente para el acceso en diferentes soportes o aplicaciones móviles siguen siendo puntos en contra a la hora de pensar en consumir libros electrónicos. Es decir, la interoperabilidad sigue siendo un factor necesario para todos aquellos que quieren leer en digital.

Una cuestión adicional que suele surgir cuando se habla de la lectura digital es el de la distracción que supone, sobre todo en soportes tipo tablet o smartphone, ya que están conectados y se puede cambiar fácilmente de una aplicación a otra. Una de las maneras de evitar esto es desactivar las notificaciones de otras apps o activar el modo avión para que no distraigan durante el curso de la lectura.

Todos los detalles y fuentes del presente informe se pueden encontrar en este enlace.

Fuente: Insights: the UKSG journal

Imagen: ©Stickasa-Fotolia

 

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