Posibles mejoras en los ebooks para los estudiantes

Con cierta periodicidad aparecen noticias y estudios que hacen referencia a los hábitos de lectura de los estudiantes, muchos de ellos señalando que aún prefieren el papel al libro digital a la hora de escoger sus lecturas.

Por lo general, los estudios coinciden en que las posibles distracciones o el cansancio ocular, sobre todo en caso de lectura en tabletas, son las principales razones por las cuales los estudiantes se decantan todavía por los libros de papel.

No obstante, los diseñadores siguen luchando por encontrar y mejorar el formato de libro digital. Señala Chiara Lino (diseñadora e investigadora en experiencia de usuario) que según unos u otros lectores se inclinen por una lectura pasiva (leer, sin más), o activa (se interactúa con el texto al subrayar, buscar notas, apuntar), el diseño se tiene que adaptar de forma diferente.

Aunque muchos de los formatos digitales permiten tomar notas y subrayar, incluso compartir ambos actos, lo cierto es que a la hora de estudiar con textos hacemos interconexiones que precisamente el formato digital permitiría ordenar, en lugar, como hace, de colocar todo de manera cronológica.

Algunas propuestas señalan la posibilidad de conectar diferentes párrafos, a la vez de añadir vídeo o imágenes que ilustren tales partes destacadas de un texto. Con ello se ayuda a la memoria visual y, por tanto, a una comprensión conceptual de lo que se está estudiando.

También puede mejorar el hecho de que podamos conectar unos ebooks con otros, incluso con páginas web. Es cierto que al estudiar lo hacemos con diferentes libros de una misma materia. No debería ser complicado poder establecer una red de interconexiones digitales con la ventaja de poder acceder a todo el conjunto de ideas y párrafos en un mismo lugar.

Por otra parte, la gestión de notas, comentarios, definiciones a veces nos llevan casi a la creación propia de un texto nuevo. Aunque ya conocemos modelos que ofrecen la posibilidad de mezclar contenidos, la posibilidad de incluir un nuevo texto dentro del texto originario facilitaría la labor de trabajo de manera contextualizada y en la misma ubicación.

 Son sólo algunas propuestas que intentan llevar un poco más lejos algunas de las posibilidades ya existentes.

Y vosotros, ¿qué haríais para hacer un libro de texto digital más atractivo para el estudio?

Fuente: Chiara Lino

Imagen: © StockPhotoPro-Fotolia

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