El sector del libro infantil y juvenil en España, hoy

sector del libro infantil y juvenil EspañaEl libro infantil y juvenil continúa gozando de muy buena salud en nuestro país. El esfuerzo realizado por sus diferentes agentes para seguir siendo una referencia, y la reinvención experimentada en los últimos años, para adaptarse a su público objetivo e innovar, incorporando las últimas tendencias, lo han convertido en uno de los principales motores del mercado editorial en España.

Según el informe Los libros infantiles y juvenil en España que el Observatorio de la Lectura y el Libro ha publicado recientemente, la facturación en el mercado interior del este segmento cayó en 2015 el 5,9%, situándose en 258,8 millones de euros. Y el número de ejemplares vendidos en España sumó casi 26,6 millones, lo que representa un descenso del 8,8%.

Pese a estos datos, la percepción respecto al libro infantil y juvenil es buena: representa el 11,5% de la facturación total y se sitúa como el tercer segmento en facturación, sólo superado por “Texto no universitario” y “Literatura”. El número de ejemplares vendidos dentro de este grupo representa el 17,1% del total del sector.

En términos numéricos, las cifras de producción también son favorables. Según este informe, en 2015 se concedieron un total de 7.919 ISBN a libros infantiles y juveniles. Esto supone un incremento del 5,5% respecto al año anterior, mientras que el total del mercado editorial experimentó una subida del 0,2%. De esta forma, algo menos de la cuarta parte de los ejemplares editados en 2015 fueron libros infantiles y juveniles. En contraposición, el número de ejemplares editados disminuyó un 5,3%.

Más allá de los datos, el informe destaca la calidad de la oferta, que se ha ido consolidando como foco de atención de diversos foros y encuentros del sector y como hilo conductor de muchas y variadas iniciativas, algunas de ellas de largo recorrido.

En general se aprecia una gran variedad de propuestas relacionadas con el formato o la temática, colecciones nuevas, rescates de títulos fundamentales de la literatura infantil y juvenil internacional, y también una fuerte apuesta por el talento de las nuevas generaciones de autores e ilustradores españoles, que han realizado grandes aportaciones.

El interés por este segmento también tiene su reflejo en el nacimiento de nuevos sellos editoriales, tanto en papel como en digital. Y también en la atracción que este tipo de obras ha provocado entre editores ajenos al mundo infantil y juvenil, llevándoles a iniciar aventuras editoriales centradas en este público objetivo. En 2015, un total de 592 agentes editoriales editaron literatura infantil y juvenil, un 8,4% más que en el año anterior.

Las editoriales de títulos dirigidos al público infantil y juvenil mantienen su apuesta por ampliar su oferta para atender a todo tipo de géneros. Así los lectores niños y jóvenes disponen de una gama más variada y arriesgada, en cuyo conjunto destacan el álbum y el cómic, dos formatos que continúan viviendo un momento excelente y que consiguen atraer también al público adulto.

Paralelamente, se afianza la oferta de libros digitales y de aplicaciones, que abren un nuevo camino hacia las nuevas experiencias de la lectura. La edición digital en infantil y juvenil representa el 3,5% del total. Más del 9% de los libros de este subsector se editan en este formato; si bien, ha caído casi el 34%.

En el informe se subraya también la visibilidad que ha ido ganando el libro infantil y juvenil gracias a los medios de comunicación, pero sobre todo gracias a la Red. Se destaca que las webs especializadas, los blogs, las redes sociales de lectura y, por supuesto, los booktubers han ido dando cada vez más relevancia a esta oferta.

Esta relevancia, sin duda, cala en su público, que ostenta los mejores porcentajes en índice de lectores. Más de la mitad de los niños españoles de 10 a 13 años lee en formato digital. Y los jóvenes de 14 a 24 años son los españoles que más libros compran, según este documento. Y, si bien aún queda camino por recorrer en lo referente al nivel de compresión lectora, en PISA 2015 España obtuvo 496 puntos en este ámbito, lo que nos sitúa 3 puntos por encima de la media de la OCDE.

Son datos esperanzadores que, en cualquier caso, la Secretaría de Estado de Cultura espera mejorar. El pasado mes de mayo presentó un nuevo Plan de Fomento de la Lectura, con el objetivo de reforzar aspectos determinantes para el desarrollo del hábito lector: el entorno familiar y escolar, el apoyo a los diversos agentes de la cadena del libro, así como la potenciación del acceso a la lectura principalmente a través de las bibliotecas. Un proyecto de envergadura que se suma a otras interesantes iniciativas de promoción de la lectura.

Podéis acceder al informe completo a través de este enlace.

Fuente: Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Imagen: © Goodluz -Fotolia

 

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