El valor crítico de los blogs literarios

blogs literariosA raíz de lo que se dio en llamar la web 2.0, una de las plataformas más utilizadas para hablar de libros han sido los blogs, tanto los desarrollados por profesionales y críticos como por sencillos lectores que querían dar su opinión sobre las obras que leían.

Un estudio francés ha investigado cuál es la verdadera repercusión de estos blogs literarios y su incidencia en la promoción de libros. Los resultados de este análisis, en el que se hace distinción entre los blogs de críticos profesionales tradicionales (por poner un ejemplo de nuestro entorno, el de Winston Manrique) y los de aficionados a la literatura, son muy interesantes.

– Influencia de los blogs literarios en función del tamaño de la editorial

Una de las primeras conclusiones es que, para las editoriales más grandes, los blogs literarios de aficionados apenas suponen una gran influencia como medio de promoción de sus libros: según su percepción, sería residual o limitada. Por el contrario, para las editoriales pequeñas, los blogs literarios, incluso los de aficionados, pueden ayudar a dar a conocer sus obras.  Adicionalmente, el estudio también concluye que algunos bloggers “amateur” se están posicionando como verdaderos competidores de los críticos profesionales.

La llegada de los blogs supuso una ruptura con el modelo tradicional de comunicación: para algunos trajo la democratización de la crítica, una alternativa, y el ocaso de la opinión institucionalizada y privilegiada, mientras que para otros era el fin de la crítica literaria. Aún así, el estudio demuestra que, para las editoriales, la competencia entre estas dos formas de hablar sobre libros sigue siendo limitada, a pesar de la percepción que unos puedan tener sobre los otros.

Las editoriales pequeños o medianos tienen en mayor consideración a los blogs amateurs puesto que les ayudan a obtener visibilidad. Una visibilidad que en muchas ocasiones no les es fácil lograr a través de los medios más grandes o más conocidos. Especialmente, si tenemos en cuenta que de forma creciente las búsquedas o consultas se hacen online.

Por otra parte, precisamente algunas editoriales acuden a los blogueros en épocas de promoción, sobre todo si necesitan que sus autores sean entrevistados. No obstante, la relación de las editoriales –o sus responsables de prensa y comerciales- con los blogueros es distinta. Unos (sobre todo los más grandes) no les tienen en su base de datos para hacer envíos, mientras que otros sí lo hacen.

– Las editoriales como lectores de blogs

La relación es la misma si analizamos a las editoriales como lectores de blogs. Las pequeñas pasan tiempo revisando, leyendo, buscando e interesándose por los blogs y no sólo por los de los críticos conocidos y reputados. Mientras, los de las grandes editoriales no siempre están dispuestos a dar una oportunidad a la crítica que no sea tradicional, sobre todo de medios de prensa escritos y sus versiones digitales.

Es posible que el mayor interés de las pequeñas editoriales por los blogs alternativos se deba a la búsqueda de un espacio propio de promoción, al margen de los medios más conocidos en los que cuesta más encontrar hueco. Por otra parte, también ven en ellos un modo muy favorable de llegar a nuevas audiencias, que no se limitan a buscar sus lecturas en suplementos de crítica literaria profesional. En estos casos, no parece importar tanto que algunos blogueros o críticos aficionados no alcancen las cotas de conocimiento e incluso de escritura de los más reconocidos. Les interesa más la repercusión que causa en ellos la lectura de sus libros. En cierto modo, son más cercanos al lector común que al crítico que mira con ojos de experto o teórico: los blogueros aficionados a la crítica hablan y escriben como el resto de los lectores. Además, algunos se dedican a comentar solo género, como puede ser la novela negra o policíaca, por lo que, en cierto modo, también se les puede considerar expertos en la materia.

– La independencia financiera

La independencia financiera es un punto que también valoran aquellas editoriales que sí tienen en cuenta a los bloggers “amateur”. Esta aparece ligada a la independencia de juicio, a la libertad para reseñar libros que les gustan o que les apetece leer, y se aleja de los intereses que pueden tener los grandes grupos editoriales afines. No obstante, también es cierto que muchos de los blogueros que un día empezaron de modo independiente, una vez que han consolidado su trabajo dentro de la crítica literaria online, han aceptado encargos e incluso han monetizado su trabajo.

En cualquier caso, todos coinciden en que una de las ventajas de los blogs literarios (al menos de los que duran mucho tiempo en activo) es que la huella de los comentarios, críticas, menciones y reseñas a los libros permanece, frente al formato papel, que suele terminar en la papelera.

Por otra parte, los propios blogueros independientes que han sido entrevistados en el estudio desconocen en su mayoría si realmente influyen en sus lectores a la hora de que estos decidan o no leer un libro sobre el que han hecho alguna reseña. En otros casos, como el de algunos conocidos blogueros franceses, sí saben que, al menos, alguna de sus entradas ha ayudado a dar a conocer o dar un pequeño empujón a determinadas obras. En lo que sí coinciden varias opiniones es en que pueden competir con algunos de los medios o foros más conocidos de la crítica literaria tradicional.

Además, la libertad de seleccionar y editar el propio blog también pasa por reseñar o comentar libros antiguos, y no sólo novedades editoriales, lo que les da un valor añadido. Otros, por el contrario, sienten que hacen una labor pública, o incluso un simple ejercicio de placer, en el que en ocasiones personalizan mucho los contenidos.

En cierto modo son los profesionales de la crítica los más reticentes a aceptar a los blogs independientes como parte fundamental de la escena, si bien reconocen la importancia que están adquiriendo en el ecosistema. Para muchas editoriales e incluso lectores de crítica, el impacto de los blogs aún es mucho menor que el de la crítica tradicional. De momento, la lucha por el reconocimiento ya es un indicador de la influencia que han adquirido estos críticos aficionados, aunque esta sea aún limitada.

Fuente: Recherches en sciences sociales sur Internet (RESET)

 

 

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